Cosas que amo: los musicales de Harry Potter

Me encantan los musicales. El que un grupo de ñoños fanáticos haya pensado en utilizar mi tema favorito de la vida para crear un musical de proporciones estratosféricas (¿literalmente? jaja) es haberle dado en el clavo en las cosas que Nat amará para toda la eternidad.

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Cosas que amo: los musicales

Ya saben que me gusta ver películas y que el cine es cosa seria para mí. Pero si hay algo que me relaja y me fascina, en el cine, son los musicales. Quizás tiene que ver con haber crecido viendo películas donde los personajes se ponen a cantar, todas las cintas de Disney lo incluyen (con poquísimas excepciones), o simplemente porque no concibo mi vida sin música y, por lo mismo, no es extraño para mi a veces tener emociones fuertes y vincularlas con canciones. La vida sería más linda si fuese un musical.

Las películas de Disney, con las que crecí y que todavía veo y me gusta cantar bien fuerte (odio a Disney por relanzarlas en 3D porque no puedo ir al cine a cantar ahora que me sé las canciones. Mala onda, Disney), tienen un lugar especial en mi corazón. Podría hacer una lista con mis favoritas pero por ahora les digo que sí, uso frases como Hakuna Matata en la vida real y sí, canto Part of your World a veces, pero en español porque no me la sé en inglés.

Siguiendo con las películas de animación musicales, me detengo en El Extraño Mundo deJack. La vi con mi hermano apenas salió en VHS (*recoge el carné*) y la amamos de inmediato. Qué películas más linda. Entre la animación, que es perfecta; los personajes, que son adorables; y las canciones de Danny Elfman, que es un genio, se convirtió rápidamente en mi película favorita y estuvo en ese lugar por años, destronando a Drácula. Todavía me encanta y hasta cuando la dan en español en el cable, la veo igual y la canto en inglés, como la conocí y como me la aprendí. No hay canción más buena que la de Oogie Boogie.

Entre los musicales ya para adultos, el primero que se me viene a la mente es Jesucristo Superestrella, porque la veo todas las Semanas Santas. Entre tanta solemnidad por la fecha y películas eternas en la tele, yo prefiero rockear de lo lindo con este Judas de rojo, que canta en el desierto su confusión y después baila desenfrenado con sus ángeles. Amo esta película. Me gustan todas las canciones, me la sé de memoria y creo que es de lo mejor que se ha adaptado de Broadway a la pantalla grande. Lejos.

Otro musical importante para mí es Chicago. Recuerdo que fui a verla al cine y quedé bien adelante; no les explico la taquicardia que me dio con los primeros acordes de All That Jazz. Vi a Catherine Zeta-Jones bailando en su malla y con tacones y me salían corazoncitos por los ojos. Juro que si hubiese visto esa película siendo más chica, hubiese sido bailarina. De verdad que es un sueño poder cantar y bailar como lo hace ella en Chicago. Topísima.

Del lado más convencional, elijo a La Novicia Rebelde. Julie Andrews y Christopher Plummer. Mi yo de siete años lo mira y quiere ser una de las Von Trapp, subirse a los árboles y después caminar por sobre las piedras cantando el abecedario. Yo nunca tuve nana pero si hubiese tenido, el sueño es que hubiese sido como María. Era tan linda y cantaba hermoso. Bueno, todavía. La Novicia Rebelde es un clásico y es mi favorita de todas las películas que hizo Julie Andrews (sorry, Mary Poppins).

Hay muchas otras, claro, pero esas tres son las que más me gustan y las que me repito siempre.

Aunque son hiper-requete-contra difíciles de conseguir, he tenido la suerte de ver musicales de Broadway. Los originales. Los de verdad. Donde está la papa. Los que me paran los pelos y me dejan mal porque son tan buenos que me da rabia no poder verlos en vivo y en directo o, peor, no poder estar en uno. Igual le agradezco a los piratas cibernéticos por subir los pocos que hay en Internet, para que así las fanáticas como yo puedan tocar un poquito de cielo al verlos (aunque la calidad sea pésima y el que graba baje la cámara a cada rato para aplaudir y para que no lo pillen grabando. Igual).

Los musicales de Broadway que he tenido la suerte de ver son Wicked, Spring Awakening, In The Heights, Next to Normal y Rent. Llegué a ellos tras una búsqueda desesperada después de ver los premios Tony en la tele, donde los nominados se presentan en vivo. Son dos minutos de puro éxtasis musical.

Wicked es la historia de la bruja mala del Mago de Oz. leí el libro y lo odié un poco pero el musical es mucho mejor. Es entretenido, gracioso e incluye canciones maravillosas (Defying Gravity, por ejemplo). La versión original tiene a pura gente talentosísima y por eso es la mejor, aparte que es la única que he visto, jaja.

Rent es un clásico moderno, también porque su elenco original tiene a puras luminarias del teatro musical. Tiene también version cinematográfica así que pueden verla en sus casas, cuando quieran. Le reconozco el mérito a Rent y que tiene un par de canciones increíbles, también el tema que trata y la historia en general me gustan, pero me cansa que canten todo el rato. No paran, no respiran, hasta los diálogos son cantados y eso como que me desespera un poco. Por lo mismo no me gusta El Fantasma de la Ópera. Necesito respirar entre canción y canción.

Por eso mismo, mis favoritos son Spring Awakening e In the Heights. Ya les había mencionado el primero. ganador del Tony al mejor musical nuevo en 2007, Spring Awakening tiene un elenco joven que ahora muchos de ustedes conocen por Glee, pero lo mejor son las canciones escritas por Duncan Sheik. Me matan todas. Tengo el CD y de las 15 canciones que incluye, no me gustan dos. DOS! Amo cada segundo de este musical y, por lo mismo, tengo como cinco versiones diferentes, con distintos actores, aunque el original sigue siendo mi favorito. Algún día terminaré de ponerle subtítulos para poder compartirla. Lo juro.

In the Heights es del 2009 y cuenta la historia de los residentes de un barrio latino en Nueva York. Es raro verlo porque más de alguna vez he soñado con vivir en otro país y la obra retrata muy bien lo que se siente vivir en un país que no es el tuyo, cómo tira la tierra, cómo todos -a pesar de luchar por seguir viviendo en el nuevo país- sueñan con volver a casa y morir ahí. Hay canciones que de verdad te desgarran el alma y otras que te hacen bailar en el asiento porque hay mucho sabor latino y cumbia y salsa. Es un musical gracioso, real, muy bien actuado, con unas voces de lujo. También está en proceso de subtitulación, no me apuren, por fa.

Sé que dejé a muchos en el tintero. Hay hartos musicales que no he visto nunca pero me sé todas las canciones, porque es más fácil conseguir las bandas sonoras que grabaciones mal hechas de las obras. Mejor no empiezo a nombrar todos los que quiero ver, uff.

Punto aparte y cortito para los musicales de Harry Potter hechos por Starkid, que amo con cada célula de mi cuerpo y podría ver de aquí hasta que se me acabe el oxígeno en los pulmones. Están los dos en youtube, para que los busquen y los vean, y a esos sí les terminé los subtítulos!! Yay! Es que son demasiado buenos. 🙂