Los Juegos del Hambre

Anoche fuimos a ver Los Juegos del Hambre. No puedo describir lo emocionada que estaba por ver la película, después de haber devorado los tres libros tres veces. Sí, tres veces. Alcancé a releer el primero antes de la película así que todo estaba fresquito en mi memoria, pero creo que el director y los guionistas hicieron un trabajo de adaptación espectacular.

Con Harry Potter, siempre me pregunté si quienes no han leído el libro entendieron la película o no. Creo que los cambios que le hicieron a este film son enanos, considerando lo que abarca el primer libro; pero hay un par de cosas que -como siempre- me dejaron marcando ocupado, otras que amé, otras que me dieron lo mismo y otras que me sorprendieron mucho.

Ah, advertencia: hay spoilers, obvio. Si no han visto la película, no sigan leyendo. Si no saben si verla pero leyeron el libro, es decir, conocen la trama, continúen. Si no conocen la trama, pueden revisar este post. Sepan que les cuento la película entera a continuación.

Anoté cosas así que empecemos. 


La película comienza con Caesar entrevistando a Seneca Crane, el cerebro de los juegos de este año. Me gustó que empezara así porque te explica de inmediato la naturaleza de los juegos, por qué existen, por qué Prim tiene tanto susto (Prim no es perfecta en la película! Prim tiene emociones! Me encantó, a los 2 minutos), por qué es un día especial en todos los distritos y por qué en el Capitolio es considerado un honor participar en los juegos.

Aquí aparece la primera escena ‘extra’, algo que no vemos en el libro pero que pusieron en la película y funciona: Prim tiene miedo porque es su primer año en La Cosecha y Katniss le canta para tranquilizarla. En el libro, Katniss menciona que hace esto pero, claro, nunca lo vemos y creo que fue un toque lindo para entender por qué Katniss se ofrece a tomar el lugar de su hermana. Prim es todo para Katniss. (Y gracias por mostrar a Buttercup, aunque sea por un segundo. En serio).

Para mover un poco la historia, cambiaron algunas cosas, en la Arena de competencia también hay cosas diferentes, pero nada daña la historia y eso me gustó mucho. No es una adaptación página por página del libro (te estoy mirando a ti, HP y la Piedra Filosofal), pero mantiene el 95% de lo que sale en el libro y le añade unf. Pucha que es importante el unf.

Cosas que me gustaron:

  • Prim demuestra que no es el copo de nieve perfecto que Katniss siempre describe. Prim está aterrada y tiene pesadillas antes de La Cosecha. Un siete.
  • Haymitch. Yo quería que fuera Tim Roth. De cierto modo, hasta mi última releída del libro, seguía siendo Tim Roth; pero debo reconocer que Woody Harrelson lo hizo increíble. Le creí la borrachera, le creí las pocas ganas de estar ahí, le creí que trabajara por sus tributos y eso merece otro punto.
  • POR FIN vemos cómo funcionan los juegos detrás de la cortina. Lo que Katniss no ve porque está preocupada de sobrevivir en la Arena. Vemos cómo Seneca Crane elabora las pruebas, vemos cómo graban a los tributos en el bosque, vemos cómo Haymitch habla con los auspiciadores para conseguir regalos para Katniss y Peeta, vemos cómo se va armando el Juego, literalmente.
  • Y no hay juego sin trampa, sin que alguien lo dirija y ese alguien es el Presidente Snow. En el libro sale al final y me encantó que acá saliera harto (me gusta Donald Sutherland). No es sólo la cara de Panem, es el que mueve los hilos para detener esa amenaza llamada Katniss Everdeen. El que saliera cuidando sus rosas fue un detalle maravilloso. Casi salté del asiento cuando las vi. Bien. Otro siete.
  • No es que defienda el leer el libro antes de ver la película pero me fascinó saber quiénes eran todos los personajes antes de que alguien dijera el nombre. Con los tributos es complicado, porque son 24 personas que recordar. Para mí fue más fácil darle los nombres que conocía altiro a quienes conocía. Se sintió top.
  • Stanley Tucci. Lo hiciste fantástico como Ceasar Flickerman. Te amo.
  • Glimmer, antes de entrar a la Arena, le pregunta a Cato si está preparado. Me dio tanta risa. Culpo a Mark (de Mark Reads).
  • Me gustó que los regalos en la Arena incluyeran una notita de Haymitch. Se hace más claro qué es lo que busca, considerando que no entramos a la mente y la paranoia de Katniss en la película. Otro buen toque que sacó hasta risas en un momento. Bien.
  • Aunque fue terrible de ver (y oír!), la parte de las avispas estuvo súper bien hecha. Me encantó cómo trataron las alucinaciones que Katniss tiene por las picaduras y cómo se encuentra, después, con Rue.
  • Rue. Qué linda que es Rue. También me gustó. No le creí mucho en la escena final pero se logró el objetivo igual. Linda Rue.
  • La música. Simple, casi imperceptible pero poderosa cuando debía ser. No me refiero al Soundtrack,  hablo de la música incidental de la película. Me gustó mucho.

Cosas que me no me gustaron tanto:

  • La gente del Capitolio no tiene acento extraño y de verdad quería ver eso. En el libro siempre le hacen burla al acento y a cómo se visten en el Capitolio y aún tengo problemas para escucharlos en mi cabeza. Quería verlo en la película.
  • Sale la niña de La Huérfana y me da miedo su cara. Menos mal que acá hace de Clove y Clove siempre fue malévola entonces era fácil odiarla pero de verdad que me da miedo su cara, y eso que vi apenas los 15 últimos minutos de La Huérfana. No, gracias.
  • No sale el Alcalde, por lo tanto, no sale Madge; no hay naves que retiran los cuerpos de la Arena (no las vemos), no hay Avox, no dicen qué son las Mutaciones (a menos que me haya perdido esa parte, ahí fue cuando me distraje por el ruido infernal que había en el cine, uff). Eso es lo que no hay, porque hay cosas que salen pero súper resumidas. Pero salen.
  • Yo entiendo que Liam Cómosellame sea guapo y que las niñas quieran verlo en la película, pero inventaron un montón de tomas chiquititas para darle más pantalla y, por lo menos en mi sala, todos se reían cada vez que salía. MAAAAL. Eso es lo que llamo ‘tiro por la culata’. /Team Peeta.
  • No sé si queda claro para la audiencia que todo el Katniss/Peeta era de mentira pero de verdad. O sea, en pantalla se ve clarito que Peeta está enamorado hasta las patas, pero no me queda claro con Katniss. Mmmm. (El problema es que no conozco a nadie aún que haya visto la película pero no haya leído los libros. Maldición).

Hay dos cambios que no sé cómo van a manejar (supongo que sí, tendremos que esperar a la próxima película) y por eso me llamaron la atención:

  1. No hay mención a que Peeta ahora tiene una pierna de metal. No usa bastón en la última entrevista con Caesar, nada. No he releído el segundo libro en un tiempo así que no recuerdo bien si es así HIPER importante, pero lo anoté y quería comentarlo.
  2. En el tren de regreso al Distrito 12, no hay pelea entre Katniss y Peeta y eso si que no me gustó. Me encanta leer esa escena (el amooooors y la traición!), me fascina que el libro termine con Katniss confundida a más no poder, porque eso la hace volver donde Gale y que cambie su relación con Peeta. Me hubiese gustado que esa escena no cambiara porque como que la dejaron abierta a un triángulo amoroso ashí y me da lata.
Para terminar, quiero decir dos cosas, sobre los protagonistas:
Nunca me gustó Jennifer Lawrence para hacer de Katniss. Cuando la eligieron, busqué sus películas para ver cómo actuaba y no me gustó. De verdad no pensé que iba a poder darle vida a Katniss y yo enojada porque quiero tanto los libros. Pero me sorprendió. Lo hizo muy bien y le debo una disculpa. Cuando la vea, le cuento cómo me cargaba y que yo quería que Katniss fuera Haylee Steinfeld.
Josh Hutcherson (Peeta). Permítanme un momento para fangirlear. He visto casi todas las películas que ha hecho Josh Hutcherson. Me encantó en Little Manhattan, me gustó en The Bridge to Terabitha (manera de llorar con esa película), hasta en Zathura donde tiene como 10 años y sale rechonchito. Lo sigo. Me gusta como actúa. Y desde siempre fue mi elección para hacer de Peeta Mellark. Así que no tienen idea de lo que sentí cuando supe que de verdad iba a ser Peeta. Lo amé. Amé todo lo que eligió hacer con el personaje, creo que le dio en el clavo con el encanto y todo lo que significa ser Peeta. No puedo estar más orgullosa de haberlo elegido (aunque sea en el plano astral) y que no decepcionó. Salí como en una nube de felicidad.
Eso es. Uff.  Ah. Team Peeniss!

Cosas que amo: Los Juegos del Hambre

Iba a escribir de estos libros la semana pasada pero tenía que escribir de Neverwhere primero, siempre primero. El jueves estrenan la película así que, con el corazón en la mano y las expectativas por el cielo, les quiero hablar/recomendar estos libros llamados Los Juegos del Hambre.

Los Juegos del Hambre (The Hunger Games) son una trilogía escrita por Suzanne Collins. Como no quiero arruinarles la película, les voy a hablar más del primer libro que de los otros dos e intentaré hacerlo sin spoilers. Vamos que se puede!

Todo comienza en el futuro, en un mundo post apocalipsis donde hay una ciudad central (el Capitolio) y 12 colonias alrededor de él, en un país llamado Panem (donde solía estar Estados Unidos). La gente del Capitolio vive en la opulencia, mientras el resto de las colonias les entrega materia prima, pero mientras más lejos del centro (mientras más alto el número), menos regalías, menos comida, menos todo.

Después de la guerra, el Capitolio no hayó nada más entretenido que castigar a las colonias rebeldes instituyendo Los Juegos del Hambre, un campeonato anual donde cada colonia envía a dos tributos (un hombre y una mujer, elegidos vía papelito entre quienes tengan de 12 a 18 años) a competir hasta la muerte. El que termina vivo gana. Gana vida, gana dinero, gana fama y gana comida para su distrito.

El libro está escrito en primera persona (algo que generalmente odio pero aquí funciona demasiado bien), así que vemos todo lo que pasa a través de los ojos de la protagonista: Katniss Everdeen, una muchacha de 16 años que vive en el Distrito 12. Es una chica pequeña en contextura pero con un fuerte carácter, ya que tuvo que hacerse cargo de su familia luego de perder a su padre, así que sale a cazar al bosque, intercambia productos y lleva la comida a la casa, donde vive junto a su hermana Prim y su mamá.


Cuando Prim es elegida como tributo del Distrito 12, Katniss no lo soporta y se ofrece como voluntaria para ir a los Juegos. Eso la pone en el ojo del huracán porque es raro que, a excepción de los Distritos 1 y 2, alguien quiera ir a los Juegos. Todos ven lo que ocurre en ellos a través de la televisión y es casi obligatorio para los ciudadanos de Panem ver cómo los suyos se baten a duelo con otros jóvenes, con niños a veces, todo como castigo por rebelarse contra el Capitolio.

Y así empieza la historia, con Katniss y su preparación para participar en los Juegos, desde su entrada al Capitolio, a cómo va desarrollando habilidades en la cancha para poder sobrevivir. Ahí podemos ver lo brutal que es la naturaleza de los Juegos, cómo es imposible confiar en alguien (a lo Mulder!) y saber que tarde o temprano Katniss va a tener que matar a alguien, sin importar quién sea, porque el futuro propio y el de las familias en casa está en juego.

Los Juegos del Hambre es de esos libros que te toman y no te sueltan hasta el final del tercero. Yo los leí por primera vez hace más de un año y aún recuerdo cómo se me llenaban los ojos de lágrimas a cada rato, cómo se me paraban los pelos con algunas escenas de los Juegos mismos, cómo en algún momento (sobre todo durante el segundo libro), tuve que dejarlo a un lado porque era demasiado seguir leyendo, sentía dolor de guata, visceral, pero no podría dejar de leer. Lamentablemente, no les puedo contar nada de la trama de los otros dos libros sin arruinarles el final del primero. Sorry.

En el primer libro aparecen personajes increíbles y que siempre mantendré cerca de mi corazón fanático, empezando por Peeta Mellark, el tímido hijo del panadero del pueblo que es elegido como tributo por el Distrito 12 junto a Katniss. Uno nunca sabe qué pensar de Peeta (o sabe desde el principio y se niega a aceptar los cambios que se ven en el libro) y eso lo hace interesante. Peeta es encantador pero puede ser hiriente, egoísta, un imbécil cuando quiere.

Al otro que amé de inmediato fue a Haymitch, el mentor de los tributos del Distrito 12, ‘honor’ que ostenta por haber ganado alguna vez los juegos. Es el único ganador que ese distrito ha tenido y Haymitch, derrotado por tanta muerte cerca y otras cosas que ya descubrirán, no está ni ahí con su tarea de mentor y lo único que hace es emborracharse. Hasta que conoce a Katniss y a Peeta.

Hay muchos más personajes, por supuesto: están los tributos de los otros 11 distritos, la gente que hace los juegos, el Presidente de Panem, el mejor amigo de Katniss (Gale); pero Peeta y Haymitch siempre han sido mis favoritos del primer libro.

Se los recomiendo a ojos cerrados, con pelos parados y dolor de guata. Se los he prestado a amigos y familiares y TODOS los han encontrado entretenidísimo de leer, rápidos e intensos. Hasta mi abuela de 83 años los leyó, aunque tuvo que dejar el tercero a medias porque ya no soportaba tanto OMGWTF.

Queda poco tiempo pero si pueden leerlo antes de la película, háganlo. O si les da lo mismo el orden (yo prefiero leer el libro primero), vean la película el fin de semana pero lean el libro igual porque estoy segura que les va a gustar. Les he recomendado puras cosas buenas y ¿cómo voy a empezar a fallarles ahora? IMPOSIBLE.

Obviamente, el viernes se viene post de la película. No tienen idea lo emocionada que estoy de verla, aunque alegué un buen rato por el cásting de Katniss, ahora me importa nada, quiero ir a verla ahora ya. Ojalá sea buena, por favor. El viernes les cuento.