Los sueños

Anoche tuve una semi pesadilla. Soñé que se moría mi perro y desperté con un sentimiento enorme de angustia y con los ojos llenos de lágrimas. Horas después, recuerdo patente la imagen de mi perro agonizante pero no es algo raro en mí, el recordar.

Tengo sueños muy reales. A veces sueño en blanco y negro pero generalmente lo hago en colores. A veces sueño en español, a veces en inglés. Generalmente ni me acuerdo qué soñé, pero cuando sí sueño, esas imágenes se quedan conmigo para siempre, son así de poderosas.

Hace varios años empecé a escribir lo que soñaba, como parte de la terapia a la que me sometí para sobrellevar las crisis de pánico/angustia que sufría y, a nivel más personal también, para saber de una vez por todas si tenía sueños premonitorios. Me había pasado algunas veces que esos deja vu no eran tales, sino que habían sido imágenes que había visto en sueños. Revisar las páginas de ese diario de sueños me ayudó a descubrir que a veces sí le achunto en adelantarme a las cosas, sin querer, de la nada.

Tengo sueños que son mis favoritos, tanto así que si yo supiese dibujar o pintar, ya los habría puesto en un lienzo. El primero es algo terrorífico porque involucra terremoto. Mi hermano y yo vamos de la mano de mi abuela caminando por un parque (nunca lo hicimos en la vida real), pero vamos caminando como cualquier otro día cuando la tierra se empieza a mover. Empezamos a correr porque el piso (de color anaranjado) se abre y rápidamente cae detrás de nuestros pies. Yo me quedo atrás, veo cómo se despedaza el pavimento y ahí despierto.

El segundo, mi favorito, es una mujer colorina (insisto que es Tori Amos) corriendo por unos pastizales. En el sueño puedo sentir la urgencia de la mujer, de encontrar albergue, de escapar de ese alguien o algo que la persigue. Puedo escuchar la canción «Hotel» mientras ella corre y entra a una cabaña abandonada e intenta esconderse entre la nada porque el que la persigue quiere terminar con ella. Siempre digo que si Hotel (la canción) hubiese tenido video, tendría que haber sido este sueño; porque lo sentí siempre tan real, tan adecuado a la letra… yo creo que influyó en que esa canción se convirtiera en mi favorita.

Ya no escribo mis sueños y los recuerdo muy poco últimamente, supongo que porque estoy más tranquila mentalmente, ya no quiero lo inalcanzable y eso pone contento mi corazón. No es que no quiera nada pero aterrizar las metas ayuda a la salud mental. Igual tengo un sueño guardado, escrito, imposible de olvidar; un sueño que vive en mi memoria y recuerdo todos los días; un sueño que tiene fecha y que espero con algo de terror que llegue ese día, rogándole a todos los dioses que no se haga realidad. Voy a tener que esperar hasta julio para ver si ocurre (espero que no).