Para la tristeza…

Les comenté el lunes que estuve con muy poco ánimo hace un par de semanas. En realidad me sentía triste, sin ganas ni de explicar qué pasaba y sólo queriendo ver a nadie, hablar con nadie, ver tele y dejar de existir. ¿A ustedes les pasa? Ha sido difícil con el encierro y eso que a mi me gusta estar en mi casa.

Unos días después hice una lista de qué cosas podía intentar hacer para salir de ese estado tan mala onda. Porque me doy el tiempo para estar triste, está bien, si hay que llorar se llora, si hay que dormir muy temprano se duerme temprano; pero en algún momento hay que salir y menos mal cada vez me dura menos tiempo la tristeza. Pero necesito trabajar para salir de ahí, no salgo sola. Y así nació este post.

Para la tristeza…

Comer algo rico
Siempre odié esa imagen de Bridget Jones comiendo helado frente a la tele mientras lloraba porque la había dejado un hombre. El cliché de la mujer triste llenándose con azúcar siempre me cayó pésimo. Pero el azúcar ayuda, amigas. Triste (jaj) pero cierto. Y comer algo rico siempre sube el ánimo, ¿no? Cuando es algo que no comes siempre, creo que es mejor y aquí viene mi dato: tengan un algo especial y definido para cuando estén tristes. En verano, cuando tengo un día muy muy bueno, voy directo a Juan Maestro por un batido de chocolate. Es mi recompensa final por tener un día bacán, un ‘me lo merezco’. En invierno iba por un chocolate caliente. Sólo los tomo en esas circunstancias, no siempre, y eso hace que sean mucho más especiales. Bueno, ahora cuando estoy triste, me voy a comprar un trozo de torta o cheesecake en una pastelería cerca de mi casa, porque es tan rico que me sube el ánimo de inmediato. DE INMEDIATO.

 

Ver videos que suban el ánimo
Considerando que fui anti YouTube por muchos años, desde hace un tiempo lo uso para muchas cosas. Veo videos de los coreanos que sigo para subirme el ánimo (idols en programas de variedad son risa garantizada) y si necesito calma, veo videos de decoración de tortas, se mueren lo relajante que son. Hay que aprovechar que están ahí y si tienen cuenta pagada se ahorran los comerciales (que odio) y mucho mejor.

 

Dance Party!
Hay gente a la que le sirve hacer ejercicio para liberar endorfinas o simplemente porque el movimiento ayuda a despejar la mente. Esto también sucede con el baile. Si es una rutina de baile con pasos, te vas a concentrar tanto en intentar dar con los pasos correctos, que la distracción es segura, y además cansas tu cuerpo y eso es maravilloso. Sin rutina esto también funciona, poner música bailable de esas que más te gustan y darle rienda suelta al movimiento en el living.

 

Baño de tina / ducha
El agua, aunque suene estúpido, limpia. Y eso va más allá del sudor del día. A mi me sirve un montón ducharme cuando necesito un ‘reset’ en mi día. Si estoy ansiosa o triste o no sé qué cresta quiero, me ducho (si tengo tiempo y ganas, sirve también un baño de tina) y de verdad salgo del baño con mucha más energía, sintiéndome renovada, como si el día empezara de nuevo.

 

Pedir ayuda
Si nada funciona, si de verdad sientes que el agujero es demasiado oscuro y no hay cómo salir de ahí, pide ayuda. A una amiga, a alguien de tu familia, a tu pareja, a un profesional. Pide ayuda. No hay nada de malo en pedir ayuda, no tenemos por qué saber cómo ayudarnos si nunca nos han enseñado a ayudarnos. Pedir ayuda es ayudarnos. Cuesta, es difícil, da miedo, da vergüenza, créanme que lo sé, pero cuando lo haces, las posibilidades de sentirte bien después son tan altas, que da lo mismo esa vergüenza.

 

Introspección
Creo que por aquí se empieza. Porque debemos saber por qué nos sentimos tristes? Por qué me siento así? para poder contestar el ¿cómo salgo de aquí?, ¿qué puedo hacer para dejar de estar así? o ¿cómo puedo cambiar esta situación? A veces estamos sin ánimo o tristes por desgaste, por la cuarentena, por tantas cosas, y es bueno identificar la razón, para saber también si es necesario pedir la ayuda que mencioné antes. Saber leerse una misma, entenderse una misma, saber por qué nos pasan ciertas cosas, por qué reaccionamos de cierta forma… hay que aprender a hacerlo. La vida sería más fácil si nos enseñaran de chicas a lidiar con la frustración, con la tristeza y con un montón de otras situaciones, pero no nos enseñan, tenemos que aprender solas. Con ayuda profesional o sin, es importante saber cómo hacerlo.

2 comentarios sobre “Para la tristeza…

  1. Pucha Nat, te entiendo tanto!!! Me pasó lo mismo que a ti a inicio de septiembre, y ya estoy empezando a pensar que soy de las personas antiprimavera, porque siento que viene el calor y lo empiezo a odiar. Los primeros días soleados post invierno me deprimen automáticamente.
    Lo que me ha servido es tener un proyecto en curso de algún hobbie. Con la pandemia retomé la costura con todo, y estoy haciendo patchwork, así que tener una manta en proceso me sirvió para darme ánimo, levantarme cuando no quería, sentarme a coser y olvidarme del mundo.
    Ya para el verano cuando haga un calor infernal, tendré que buscarme una motivación diferente que implique solo respirar jaja

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    1. Ah pero a mi el sol me sirve. Lo único que quería era que terminaran los días oscuros, necesito luz!! (no calor, no me gusta el calor).

      Me encanta tu proyecto!! Es difícil el patchwork pero queda tan rebonito. Ojalá encuentres algo más que te entretenga. Nos queda harto tiempo de no poder salir así que hay que entretenerse en algo.

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