5 Cosas Que Vi y Nunca Olvidé

Hay ciertas escenas o cosas que he visto y, como dice el título de este post, nunca más pude olvidar. Esta es una de las listas más antiguas que tengo porque empecé a escribirla cuando la escena en el número 5 ocurrió, hace casi diez años. No había pensado terminarla sino hasta ahora.

05. Noche despejada

Hace casi diez años, volvía yo junto a mi madre a nuestra casa después de una reunión social en casa de unos tíos. Era sábado en la noche, en invierno. Había llovido durante toda la noche y ahora, casi a las 2 de la madrugada, el cielo estaba despejadísimo. Tanto así que cuando íbamos cruzando la calle principal antes de llegar a la casa, miré hacia la cordillera y noté que se veían las luces en Farellones. El andarivel o lo que sea que iluminan por allá, se veía clarito y me sorprendió tanto que me quedé ahí, parada en la mitad de la calle, mirando la cordillera y deseando tener una cámara de fotos para poder guardar la imagen. Como no tenía, hice el esfuerzo de no olvidarla. Y así nació esta lista.

04. Niña con su papá

Tiempo después, iba en la micro hacia mi casa, pasando por el Parque Forestal. Conectada como siempre a mi música, iba mirando hacia afuera cuando vi a un caballero sentado en el pasto, apoyado hacia atrás sobre sus manos. En sus piernas, o en su falda como se dice, estaba durmiendo una niñita que supongo era su hija. Lo encontré tan tierno. Ella dormía profundamente sobre las piernas de su papá, acurrucada de tal forma que no le llegaba el sol veraniego ni nada, mientras él miraba el paisaje y disfrutaba de la sombra que le daba un árbol cercano. Quizás es porque a mi nunca me pasó algo así, pero nunca olvidé esa imagen. Fue demasiado linda.

03. Estrellas

Cuando tenía como 15 años, mi vecino nos llevó a los alrededores del Aeropuerto de Pudahuel a ver las estrellas. Le habían regalado un telescopio para Navidad y quería ir a probarlo, así que fuimos todos –su familia y nosotros- a ver si la cuestión funcionaba. Embetunados en mentolatum para evitar que nos asesinaran los zancudos, bajamos a mirar la luna llena y las estrellas. La luna es bonita, sí, hasta tiene como un hilo colgando en una parte; pero lo que más me quedó grabado fueron las estrellas. Las más brillantes se veían en tonos azules y verdes, mientras que las que a simple vista se ven medio coloradas, a través del telescopio se veían anaranjadas y rojas. Lo que me llamó la atención, además del color, fue que en realidad parecían ser átomos de colores, eran iguales a los dibujos de átomos que había visto en libros del colegio y eso se quedó conmigo para siempre. Eso de que la partícula más chica conocida fuera igual a lo más grande que conocemos fue top. Nunca he vuelto a mirar por un telescopio.

02. La emoción familiar

Hace un par de años hubo un matrimonio en mi familia. Eso no pasa mucho. En realidad no pasa nunca, así que fue como un evento así importante y algo extraño. Pero no fue la fiesta ni la ceremonia ni la comida lo que más recuerdo (el postre estaba BIEN rico, eso sí), sino que la cara de mi tía de 90 años cuando fue a felicitar a la novia. Me tocó quedar justo al lado de ella y la cara de felicidad que tenía, sus ojitos claros llenos de lágrimas, entre que no podía creer que esto estaba pasando y felicidad porque estaba pasando y emoción por la felicidad de la novia, me llegó más que toda la ceremonia. No soy de llorar en los matrimonios, he ido a bien pocos así que no hay mucha experiencia ahí, pero cuando vi a la tía y sus ojitos llorosos y su carita de absoluta emoción, me quebré y no paré de llorar en un buen rato.

01. Nubes en todas partes

Siempre me ha gustado mirar al cielo y mirar las nubes; imaginar que hay formas entretenidas e inventarles historias. El año pasado me tocó viajar en minivan de Orlando a Miami; durante hora y media pude babear de lo lindo con las nubes del camino. Como era verano pero esa zona es bien tropical, las nubes de verdad que tenían formas increíbles. Vi animales, seres fantásticos, edificios, personajes de dibujos animados y caras varias, pero la imagen que nunca jamás voy a olvidar es la de una nube que semejaba ser un niñito en cuclillas, con un libro gigante sobre las piernas. Era tan nítida la imagen, nunca había deseado tanto tener una cámara buena para haberle sacado fotos por todos los ángulos y profundidades, para poder compartirla con mi gente en casa. Es que era tan linda y se veía clarito la cabeza del niño, bajada en concentración casi dentro del libro; el libro en sí, las zapatillas del niño que le daban la sensación de estar en cuclillas pero afirmado sobre una muralla. Yo sé que tengo una vivaz imaginación, pero esa imagen la hubiese visto cualquiera. Así de maravillosa fue.

9 comentarios sobre “5 Cosas Que Vi y Nunca Olvidé

  1. Me gusto… cada vez que leí me imaginaba lo que describías =)
    La número 2 fue la que más me llego, creo que me habría pasado lo mismo.

    Con la número uno me acorde de mi mamá y mi hermana chica, ellas aman las nubes, llegan a ser lateras de tanto que las gozan… a lugar que van llegan con al menos un par de fotos de nubes (si es que las hay por supuesto)

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  2. Creo que concuerdo contigo en lo de las estrellas… pero ami me sucedio en el sur. Fui a una casa que quedaba en una colina en los tantos cerritos del sur, cerca de temuco. Y acampamos porque no habia espacio en la casa, entonces entre que sacabamos las cosas de la camioneta para ir a acostarnos, mi primo apago la linterna y ahí aprecie la imagen mas linda de la vida, el cielo nocturno! …por primera ves en la vida…vi eso que llaman via lactea! es hermosa!!!! y millones y trillones de estrellas por todos lados… HER-MO-SO! y la otra tb ligado a esto, es que hace poco tuve una minivisita al planetario… quede loca! es demasiado bkn la sensacion de estar alli dentro!
    Saludos!!

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  3. asi como imagenes… weno, como amo tomar fotos, he lamentado varias veces no andar con mi camara (soy mirona) y varias cosas han quedado asi en mi mente…

    una imagen digna de una foto, que iba a ser digna de una expo , que nunca fue (ni la una ni laotra) era una señora como de 35 con su hija durmiendo en sus piernas en el metro (o micro) (la tipica forma de llevar un niño sentado en la micro)… la cosa es que las dos se parecian mucho, mucho mucho mucho, y ambas dormian con la cabeza inclinada a la derecha (hacia la ventana) con la boca abierta… jajaja… me encanto, ademas la luz era perfecta!

    y weh, en las tardes/noches,de verano de por ahi por mis 17/18… pa no pelear con mi mama me iba al patio a escuchar musica, me acostaba sobre unos ladrillos que tenian arrumbados… y esperaba las estrellas fugaces… podia ver como 10 en un rato!! lo genial, es que siempre pedia deseos. y parece que me escucharon las estrellas… se han ido cumpliendo de a poco =)

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